14 junio 2013

Santa Elena, el puerto más bonito de Medellín

El famoso alto de Santa Elena es muy utilizado como final de etapa, tanto en la Vuelta a Colombia como en el Clásico RCN y otras pruebas ciclísticas antioqueñas. Aunque la mayoría de las veces se programa como etapa contra el cronómetro en escalada, este año viene como final de etapa en línea en la penúltima fracción de la Vuelta. El gran Lucho Herrera y Oliverio Rincón ostentaron en su momento el record de la subida.



La carretera de Santa Elena por su vertiente oriental comienza en las propias calles del centro de Medellín. La única pega, que es la misma de todos los puertos de Medellín, es que la primera parte transcurre en zonas urbanas repletas de tráfico.


Lo más duro es la primera mitad del puerto. Tras un primer kilómetro de toma de contacto, con una rampa al 10%, nos encontramos en el segundo kilómetro con “las mellizas”, un par de duras rampas de 400 metros al 11.5% de pendiente, con dos picos máximos al 15 y 16% que nos cortan el aliento. Afortunadamente luego nos recibe un kilómetro largo al 5% donde recuperarnos justo antes de la parte más exigente del puerto, con algo menos de 4 kilómetros y medio entre el 7 y 8.5%, con varias rampas duras del 10 y 12%. En esta parte, aún en plena zona urbana de Medellín, trazamos hasta tres bonitas curva-contracurva en herradura que hacen entretenida la subida. Tras superar este tramo llegamos a otro kilómetro algo más suave al 5%, donde hay que aprovechar para hidratarse y comer algo, pues nos falta aún la mitad del puerto por superar. Hemos salido de la zona urbana y ahora podemos disfrutar del paisaje y de un rugoso pero amplio asfalto.
Llevamos recorridos 8 kilómetros cuando entramos a la zona de pendiente más mantenida de Santa Elena. Los siguientes 7 kilómetros y medio son muy constantes, siempre entre el 6 y 7% de media, donde es aconsejable buscar un buen ritmo de ascensión, regulando siempre la respiración con la cadencia de pedaleo. Las 3 curvas de herradura que traza la carretera nos permiten variar la perspectiva de la maravillosa vista sobre el norte de la ciudad y el valle de Aburrá. A diferencia de la primera parte del puerto ahora transitamos entre bosques, cañadas, pájaros y pura naturaleza. No en vano estamos junto al Parque Natural Arví. Poco a poco vamos ganando altura. Tras superar sin mayores problemas hasta tres cortas rampas al 10% nos acercamos al fácil último kilómetro al 4.5%. Si no gastamos todas nuestras fuerzas durante el ascenso, alcanzado este punto solo nos queda acelerar el ritmo y disfrutar de nuestras sensaciones hasta alcanzar el alto, en el corregimiento de Santa Elena.

Hemos ascendido un puerto duro, sin ser extremo, que da lugar a excelentes diseños de etapas de alta montaña por la disponibilidad de encadenarlo con varios altos durísimos muy cercanos; como son Las Palmas, La China en Bello y la Loma del Escobero en Envigado.

Como se puede apreciar en la detallada altimetría, Santa Elena es un buen puerto de primera categoría, de más de 1000 metros de desnivel, donde su cima supera los 2500 msnm. Por longitud y dureza podemos compararlo a las vertientes norte del alpino col de Allos y del puerto de San Glorio en la cornisa cantábrica, aun inédito en carreras profesionales españolas.

07 junio 2013

El Trigo, un alto de primera en la ruta de descenso hacia el Magdalena

Las rutas más transitadas para bajar desde la sabana de Bogotá hacia el extenso valle del río Magdalena son las de la Calle 80 - Alto del Vino y la de Facatativá - Alto de La Tribuna. Estas dos carreteras confluyen en la localidad de Villeta, tras el descenso de los dos altos, que por el lado bogotano no suponen ninguna dificultad a la hora de subirlos montados en bicicleta.

Pero tras cruzar el puente de entrada a Villeta el plácido panorama de descenso termina, pues a partir de este punto comienza, casi sin transición, el ascenso al conocido alto de El Trigo por su vertiente oriental. Transitamos esta primera parte por las afueras de Villeta, a través de una avenida agradablemente sombreada por los arboles. Como el ascenso tiene algo más de 15 kilómetros, los primeros 4 al 5.5% de pendiente media nos sirven para ir entrando en calor, hasta alcanzar el único descanso de toda la subida, en la “oreja” sobre el puente de la carretera que viene de La Vega.

Tras un kilometro suave entramos poco a poco en los 10 kilómetros finales. En esta parte la carretera serpentea en todo momento por la misma ladera de la montaña, atravesando varias curvas de vaguada. Ya sentimos el calor de media mañana, a duras penas mitigado por la espesa vegetación que bordea la vía. Los últimos 9 kilómetros son los más exigentes, pero no nos suponen mayores dificultades, pues son bastante mantenidos. Siempre entre el 6 y 7% de pendiente, con solo un par de cortas y casi imperceptibles rampas al 10%.

Continuamos pedaleando hacia arriba, a nuestro pausado pero constante ritmo, admirando a nuestra izquierda la extensa visión de las inmensas montañas y bosques que cierran la sabana bogotana. Tras una amplia curva a derecha llegamos hasta el alto, en un plano donde es difícil definir donde se encuentra la cima. Paramos en uno de los numerosos puestos que encontramos para tomarnos una refrescante gaseosa y organizamos el descenso de regreso a Villeta. El punto más alto de la carretera se sitúa tres kilómetros más adelante de donde finalizamos nuestra medición. Este tramo no lo incluimos en la altimetría por ser plano o en ligero ascenso.

A pesar de ser una de las vías más transitadas de nuestro país, cuando lo ascendimos tuvimos suerte, pues no nos encontramos con ninguna de las interminables filas de temerarios buses de pasajeros y ruidosas tracto-mulas que son tan habituales por esta zona entre Facatativá y Honda. Pero como no siempre es así, nuestra recomendación para subirlo en bici es hacerlo a primera hora de algún domingo o festivo.

Este alto se transitará por esta misma vertiente en la 11ª etapa de la próxima Vuelta a Colombia, pero el paso de los ciclistas será intrascendente por culpa de su lejanía hasta la meta situada en la Dorada, a más de 80 kilómetros fáciles de controlar por parte del lote. Como mucho esperamos alguna escaramuza entre corredores con mucho tiempo perdido en la general en busca de la etapa y los que estén disputando la clasificación de la montaña.

En la altimetría se puede ver bien lo mantenido de la subida a El Trigo, sin kilómetros duros pero sin descansos. Por su coeficiente de dificultad podemos catalogarlo como un alto de primera categoría suave. Por longitud, pendiente media y dureza puede compararse a los famosos Passo di Falzarego italiano y la vertiente norte del Col des Aravis francés.

05 junio 2013

Vuelta a Colombia 8 / Florencia-Medellín: al mejor estilo del Giro y La Vuelta

Nos produce cierto desánimo comprobar cómo, año tras año, en la Vuelta a Colombia se desaprovechan las carreteras de nuestro país para programar unos recorridos atractivos y donde haya lugar a presenciar muchas etapas vistosas.

Presentamos nuestra 8ª propuesta de Vuelta a Colombia, donde de nuevo queremos dejar claro que es posible salir de la monotonía de las etapas idénticas, que se repiten en todas las ediciones de la Vuelta, y que los buenos aficionados conocemos ya de memoria.

En esta ocasión hacemos énfasis en las fracciones de perfil quebrado o rompe-piernas y de media montaña, donde la mayoría de los corredores saldrían sin miedo al esfuerzo que exigen los grandes puertos, y podrían decidir lanzar ataques en las muchas emboscadas que esconde el recorrido, lo que propiciaría una carrera más nerviosa y abierta. Queremos demostrar que, si se quiere, se pueden programar etapas variadas donde el público espere que siempre pueda saltar la sorpresa y no se aburra en ningún momento.

Imitando lo que hacen habitualmente el Giro de Italia y La Vuelta a España, en este recorrido tenemos hasta 10 etapas con final en alto, en repecho o con un puerto muy cerca de meta; lo que garantiza la atención del gran público y de los ciclistas, pues en todas estas etapas se podría ganar o perder tiempo. Los corredores y equipos deberían estar alerta en todo momento, pues en prácticamente todas las etapas (excepto la 3ª, única de transición) habría lugar a que “pasen cosas”, como fugas inesperadas donde se podrían colar segundas espadas y “outsiders” inteligentes o hasta algún favorito valiente.

Creemos que las etapas contrarreloj individuales son necesarias para que nuestros ciclistas se acostumbren a correrlas a tope. Para que cuando les toque disputarlas en las grandes carreras europeas no desentonen y pierdan minutadas, como era habitual en los tiempos de Lucho Herrera y Fabio Parra (lo que les suponía un lastre de tiempo perdido en las clasificaciones generales que les impedía luchar más a menudo por la victorias en las grandes vueltas por etapas). Por eso en todas nuestras propuestas solemos meter siempre una o dos etapas en esta modalidad, donde el esfuerzo solitario contra el crono destaca a los corredores más fuertes física y mentalmente. En esta ocasión tenemos una crono muy corta y plana como comienzo y otra muy larga y técnica a mitad de prueba, para distanciar a los no especialistas, y así tengan que mostrarse ofensivos en las siguientes fracciones.

Para el final dejamos lo más exigente, con dos etapas de alta montaña muy diferentes en su concepción. La primera muy corta y explosiva, con final en el inédito y largo alto de Concordia. La segunda sería para ciclistas valientes, donde la Loma del Escobero a 40 kilómetros de meta tendría la misma función del Mortirolo en las míticas etapas con final en Aprica del Giro de Italia, y rompería por completo el lote para después poder presenciar las persecuciones entre los ciclistas en el terreno nada fácil hasta La Unión.

Por historia y tradición la Vuelta a Colombia no debería perder nunca las dos semanas de competencia que faltaron el año pasado. En las 14 etapas que proponemos encontramos 2 contrarreloj, 3 etapas cortas (menos de 150km), 6 de media distancia y 3 largas (más de 200km) repartidas de la siguiente manera:

- 2 etapas CR-Individual
- 3 etapas planas
- 2 etapas de perfil quebrado
- 5 etapas de media montaña (3 con final en alto: El Tablazo 2ª, Palermo 1ª y Valparaíso 2ª)
- 2 etapas de alta montaña (1 con final en alto: Concordia Cat.ESP)

Distancia total: 2159 Km.
CR-Individual: 61 Km.
Puertos: 36
Categoría Especial: 4
1ª categoría: 3
2º categoría: 13
3ª categoría: 16

Domingo / etapa 1: Florencia-Florencia 5 km
CR-INDIVIDUAL

Lunes / etapa 2: Florencia-Parque Arqueológico San Agustín 173 km
MEDIA MONTAÑA / xx Cat.ESP, San Agustín 3ª

Martes / etapa 3: Garzón-Neiva 161 km
PLANO

Miércoles / etapa 4: Neiva-Anapoima 226 km
PLANO / El Copial 3ª

Jueves / etapa 5: Anapoima-El Tablazo 137 km
MEDIA MONTAÑA / La Mesa 3ª, Salto del Tequendama 1ª, Canicas 3ª, El Tablazo 2ª

Viernes / etapa 6: Bogotá-Tunja 215 km
MEDIA MONTAÑA / Los Patios 2ª, Sisga 3ª, Piedra Gorda 2ª, Cómbita 2ª

Sábado / etapa 7: Ráquira-Puente de Boyacá 56 km
CR-INDIVIDUAL / El Desaguadero 2ª, Samacá 3ª

Domingo / etapa 8: Cómbita-Palermo 196 km
MEDIA MONTAÑA / El Crucero 2ª, El Cogollo 3ª, Palermo 1ª

Lunes: DESCANSO / TRASLADO a GUADUAS

Martes / etapa 9: Guaduas-Cajamarca 203 km
QUEBRADO / La Mona 3ª, Boquerón de Ibagué 3ª, Bellavista 2ª, Las Violetas

Miércoles / etapa 10: Armenia-Chinchiná 171 km
QUEBRADO / La Oriental 2ª, El Trébol 3ª, xx 3ª, La Plata

Jueves / etapa 11: Chinchiná-Valparaíso 186 km
MEDIA MONTAÑA / Palestina 3ª, Risaralda 2ª, Los Alpes 2ª, Ítima 3ª, Valparaíso 2ª
Viernes / etapa 12: La Pintada-Concordia 123 km
ALTA MONTAÑA / Minas Cat.ESP, Concordia Cat.ESP

Sábado / etapa 13: Los Andes-La Unión 187 km
ALTA MONTAÑA / Marsella 1ª, Fredonia 3ª, Guacamayal 2ª, El Escobero Cat.ESP, La Unión 3ª

Domingo / etapa 14: Medellín-Medellín (circuito) 120 km
PLANO

01 junio 2013

Colombians are back

*Artículo de opinión del columnista Gustavo Duncan publicado en el diario El País de Cali el sábado 1 de junio de 2013.
Los colombianos están de vuelta repiten todas las publicaciones especializadas de ciclismo. El pasado Giro de Italia no hizo nada distinto a revelar lo que ya era inminente: la nueva bonanza del ciclismo colombiano. No es solo el café, el petróleo y la coca. En el deporte también somos un país de bonanzas. Y nuestro drama es cómo evitar que la felicidad se convierta en frustración. No sabemos cómo administrar la fortuna. El asesinato de Andrés Escobar es el grado cero de este drama.

El ciclismo no es la excepción. Los años dorados de Lucho Herrera y Fabio Parra se diluyeron en una pésima gestión que no supo adecuar el ciclismo a las nuevas épocas. A pesar de tener ciclistas como Oliverio Rincón y Santiago Botero el país fue incapaz de organizar un equipo en Europa. Se ganaban etapas en el Tour, el Giro y la Vuelta, pero había la sensación que el ciclismo estaba acabado.

Ahora que somos por primera vez en la historia líderes por países en el escalafón de la UCI (la FIFA del ciclismo) es necesario apaciguar la euforia por un momento y advertir con cabeza fría las fallas. No es por dañar la fiesta, es por evitar que cuando haya finalizado el ciclo de los cinco fabulosos, como se refieren los aficionados europeos a Quintana, Urán, Henao, Betancur y Duarte, estemos de nuevo en ceros.

Lo primero es que el manejo del ciclismo no puede seguir siendo un botín burocrático de segunda. Funcionarios que llegan a los máximos cargos sin siquiera una afición por la disciplina, con la sola aspiración de viaticar, mostrarse y en ocasiones, hacerse a una tajada del presupuesto, son fatales porque dejan la situación a lo que la naturaleza provea. Es decir, a lo que surja por obra y gracia de la gran afición que existe en el país. Averigüen nada más el nombre del presidente de la Federación para que sepan a qué me refiero.

Lo segundo es un tema puntual: la pésima dirección del equipo nacional, el Team Colombia. La afición piensa que la actuación en el Giro fue buena porque los logros de los ciclistas en equipos extranjeros se confunden con los logros del equipo. En realidad fue muy mala para la calidad de los corredores que había. La razón principal es que la preparación física es mediocre. Los corredores hacen la primera parte de la temporada en Europa, donde a duras penas pueden entrenar por el invierno.

Lo peor es que se perdió la base científica que tenían cuando corrían en el equipo matriz de donde surgió el Team Colombia, me refiero al Colombia es Pasión. Ya no utilizan herramientas básicas como potenciómetros, justo ahora cuando equipos como el Sky inglés, a quienes llaman los “skyborgs”, basan su superioridad en la ganancia marginal con detalles de la ciencia. La preparación científica dentro de un proceso bien administrado es indispensable además para recortar la ventaja que nos llevan en la formación de nuevos corredores.

Lo tercero es el control al doping. En las carreras colombianas hay barra libre. Los corredores se “fumigan” con cualquier cosa. Por eso muchos ciclistas que vuelan en Colombia a duras penas caminan en Europa. Allá la barra libre se acabó hace unos cuantos años. Es desastroso que ciclistas sub-23, como ya viene sucediendo, utilicen estas sustancias prohibidas. No solo por su salud, sino porque en el largo plazo su potencial de mejora se estanca antes de alcanzar su madurez ciclística.

Estos no son los únicos temas, existen otros como el diseño de los recorridos de las carreras y la pobreza del periodismo deportivo nacional, pero sí son los más críticos.

29 abril 2013

Una propuesta para mejorar el recorrido de la Vuelta a Colombia 2013

Esta entrada pretende ser una crítica a la próxima edición de la Vuelta a Colombia. Y es una propuesta donde se puede comprobar que las etapas que se podrían realizar mejorarían considerablemente el espectáculo de la Vuelta 2013. Con las mismas salidas y metas que propone la Federación Colombiana de Ciclismo, solo metiendo algo de “ají” en algunas etapas, se podría mejorar bastante el recorrido original. Y si se cambiaran ligeramente varias de las salidas y/o metas se podría hacer un verdadero “Vueltón a Colombia”, muy variado y entretenido.
Ojala algunas de las ideas que proponemos a continuación, con la única intención de mejorar el trazado y presenciar una Vuelta a Colombia más combativa y disputada, lleguen a oídos de la FCC antes de que presenten los perfiles oficiales. Nuestra propuesta consta de 6 etapas cortas (menos de 150km), 4 de media distancia y 3 largas (más de 200km).

CR-Individual: 37.5 kilómetros.
Puertos y altos de montaña: 39
- 1 CRI plana
- 1 etapa plana
- 1 etapa de media montaña con final plano
- 3 etapas de perfil quebrado
- 2 etapas de media montaña
- 4 etapas de montaña (3 con final en alto: Manizales 3ª, Guadalupe 2ª/Romeral 1º y La Catedral 1ª)
- 2 etapas de alta montaña (1 con final en alto: Santa Elena 1ª)

Recorrido alternativo:
Domingo 9 / etapa 1: Quito - Ibarra 129 km
Quebrado: Ofón 2ª, Nudo de Cajas 3ª
La primera etapa la dejamos tal cual, para que un embalador vista la primera casaca amarilla de líder. Nos hubiera gustado que la Vuelta comenzara con una crono individual o por equipos de entre 10-15 kilómetros por las calles de Quito. Para continuar con la prevista Quito-Ibarra y una Tulcán-Pasto, por ejemplo. Pero las dos primeras etapas, aunque cortas, no nos parecen mal como aperitivo.

Lunes 10 / etapa 2: Ibarra - Ipiales 134 km
Quebrado: Andes 2ª, Guaguanegro 3ª
Tampoco cambiamos la etapa original. Segundo embalaje masivo.

Martes 11 / etapa 3: Santuario Las Lajas - Pasto 90 km
Montaña: Las Lajas 3ª, Coba Negra 1ª
Creemos que los organizadores deberían comenzar a pensar en promocionar los diferentes lugares de interés turístico que tenemos en Colombia. Por eso nos parece que sería lindo que la 3ª etapa comenzara en el espectacular enclave donde está situado el Santuario de Las Lajas, a pocos kilómetros de Ipiales. El alto de Coba Negra es largo y sin grandes porcentajes ni rampas duras (24 km al 5.8% de media), lo que propiciaría la primera selección de favoritos en el lote. Por supuesto, después de coronar el último alto vamos directos a meta. Nada de rodeos estúpidos tras el descenso.

Miércoles 12 / etapa 4: Pasto - Timbío 231 km
Media montaña: Daza 3ª, La Llana 2ª, El Bordo 3ª, Rosas 2ª, Las Yescas 3ª
Como la 3ª etapa tiene solo 90 kilómetros (2:30 horas de esfuerzo) y la 5ª etapa unos sencillos 132 kilómetros (3 horas sobre la bici), en esta etapa meteríamos algo más de “sustancia”. La etapa más larga de nuestra propuesta nos parece perfecta para presenciar un final nervioso y disputado, donde los corredores de largo aliento podrían poner a prueba sus dotes de fondistas.

Jueves 13 / etapa 5: Popayán - Cali 132 km
Plano
Tercera etapa para los embaladores, con un comienzo nervioso pero final fácil de controlar por los equipos interesados en las llegadas masivas. No cambiamos nada del original.

Viernes 14 / etapa 6: Tuluá - Manizales 227 km 
Montaña: xx 2ª, El Trébol 3ª, Palestina 3ª, Plaza de Toros 1ª, Manizales 3ª
Cansados ya del muy visto final Pereira-Chinchiná-Manizales, proponemos un recorrido rompe-piernas alternativo, difícil de controlar por el lote, y por lo tanto propicio para buscar ataques tácticos antes del ascenso a la capital caldense, desviándose hacia Marsella antes de llegar a Pereira. También cambiamos la típica subida desde Chinchiná por la más exigente de la carretera de Medellín hasta la Plaza de Toros (19 km al 5.5% de pendiente media). Y como final metemos un circuito urbano, con el revirado descenso a la variante de Manizales y tras un kilómetro plano nuevo ascenso hasta la Avenida Santander con rampas de hasta el 15%.

Sábado 15 / etapa 7: Manizales - Cajamarca 143 km
Alta montaña: El Roble 2ª, La Línea Cat. ESP
La típica etapa de La Línea con meta en Ibagué pide a gritos un final distinto. Como la etapa del día anterior pasa de los 200 kilómetros, nos parece perfecto dejar esta en menos de 150 kilómetros, finalizando en Cajamarca tras un ascenso explosivo y un descenso de vértigo por entre las cerradas curvas de La Línea. Los ciclistas técnicos y buenos descendedores también deben tener sus oportunidades en las carreras por etapas.

Domingo 16 / etapa 8:
OPCION A - Ibagué – Bogotá - Santuario de Guadalupe 199 km
Montaña: Fusagasugá 2ª, San Miguel 1ª, Santuario Guadalupe 2ª
OPCION B - Ibagué – Sibaté - Romeral 168 km
Montaña: Fusagasugá 2ª, San Miguel 1ª, Romeral 1ª
Aprovechando que al ser domingo los aficionados tienen más fácil desplazarse, para finalizar la primera semana de competencia proponemos una llegada en alto. Si es obligación llegar a Bogotá, entonces lo haríamos por el mítico alto de San Miguel. Y colocaríamos la meta en el Santuario de Guadalupe (opción A), con sus espectaculares dos kilómetros finales a casi el 10% y rampas de hasta el 15%. Aunque la meta que más nos gustaría ver (opción B) es finalizando en el duro alto de Romeral, en Sibaté, al sur de Bogotá, también con 2 kilómetros a casi el 11% y rampas del 15%. Las 2 metas finalizan por encima de los 3200 y 3300 metros de altitud respectivamente.

Lunes 17 / descanso en Bogotá

Martes 18 / etapa 9: Sopó - Santa Rosa de Viterbo 181 km
Quebrado: Sisga 3ª, El Cogollo 3ª
En esta etapa tenemos muy fácil meter el alto mundialista de El Cogollo para romper el lote y dificultar el previsible embalaje. La vistosidad de las persecuciones entre grupos estaría asegurada en los 7 kilómetros finales de suave ascenso desde Duitama a Santa Rosa de Viterbo.

Miércoles 19 / etapa 10: Nobsa - Ubaté 204 km
Media montaña: Cómbita 2ª, Mangueras 2ª, Fúquene 2ª
Esta etapa necesita la inclusión del alto de Fúquene (a 20 kilómetros de Ubaté) y su técnico descenso para evitar el aburrimiento durante toda la etapa. Nosotros incluiríamos también el alto de Cómbita como pequeño guiño-homenaje a Nairo Quintana.

Jueves 20 / etapa 11: Cota - La Dorada 183 km
Media montaña con final plano: El Vino 3ª, El Trigo 1ª, La Mona 3ª
Etapa sencilla de transición, donde más de 80 kilómetros son en descenso, y El Trigo será intrascendente, pues está situado a mitad de etapa. No cambiamos la etapa prevista.

Viernes 21 / etapa 12: Doradal – Envigado-La Catedral 193 km 
Montaña: Monteloro 2ª, Las Antenas 2ª, Alto Bonito 1ª, El Escobero 3ª, La Catedral 1ª
Como ya tenemos varios finales y salidas en Medellín, para variar proponemos otra localidad como meta. Una primera mitad de media montaña nerviosa y  difícil de controlar, el paso por varias poblaciones de la meseta antioqueña, y tras el descenso por El Escobero, que dejaría el lote muy enfilado, llegada en una inédita y explosiva subida, comparable en dureza a la mítica Tres Cimas de Lavaredo italiana: el alto de La Catedral (falta pavimentar el kilómetro y medio final).

Sábado 22 / etapa 13: Medellín-Medellín 37.5 km
CRI plana
Por supuesto, nos parece un error colocar la etapa de montaña de Santa Elena el sábado y la crono en domingo. Creemos que, en aras de propiciar un mayor espectáculo por parte de los ciclistas, es imprescindible programar la crono individual antes de la última etapa de alta montaña. Nosotros la alargaríamos un poco más que la oficial, con la indisimulada intención de que las diferencias en meta fueran más grandes y los tiempos en la clasificación general se abrieran. Lo cual propiciaría una mayor combatividad por parte de los ciclistas que realmente quisieran vencer en la Vuelta, y la posibilidad de presenciar batallas planteadas desde muy lejos de meta en el etapón final.

Domingo 23 / etapa 14:
OPCION AMedellín-Alto de Santa Elena 130 km
Alta montaña: La Virgen 2ª, Arví 3ª, La China Cat.ESP, Santa Elena 1ª
OPCION B - Medellín-Alto de Santa Elena 143 km
Alta montaña: La Virgen 2ª, Arví 3ª, Los Topos 3ª, Loma del Escobero Cat.ESP, Santa Elena 1ª
OPCION C - Medellín-Alto de Santa Elena 150 km (La Triple a Santa Elena)
Alta montaña: Santa Elena 1ª, Los Topos 3ª, Santa Elena 1ª, Los Topos 3ª, Santa Elena 1ª
Como final de fiesta proponemos tres cortas etapas de alta montaña a elegir. La opción A es la más corta pero a la vez la más exigente, con el inédito y durísimo alto de La China, en Bello, a 50 kilómetros de la meta. La opción B viene con la Loma del Escobero como clave para romper la carrera desde lejos de meta. Con la opción C los aficionados podrían disfrutar de una jornada dominical de autentico ciclismo, viendo pasar hasta tres veces a los corredores por Santa Elena.